Hoy desperté con la rara sensación de que aùn te extraño. Como no te había extrañado desde aquel día que nos dijimos adiós. Esos dias en los que pensé que se me había arrancado el alma y la había perdido para siempre. Ahora muchos años después y con el alma intacta una vez más, siento que me faltó tiempo para extrañarte. Tú vida y la mía siguieron caminos diferentes y tomaste la decisión de arreglar algo que nunca se dañó. Tomaste en tus manos la responsabilidad de arreglarme la vida y no hacerme sufrir en el futuro. Decidiste que estaría mejor sin tí, cuando tu presencia era lo mejor que tenía. Ya sé que lo que yo sentía era muy distinto a lo que tú sentías por mi, y me tomó nuchos años darme cuenta y entender que eso no era lo malo. Lo malo fue que no lo entendí mucho antes. Lo quice todo contigo, me pude haber perdido entre tus manos y no me hubiera importado. Pude haber vivido años condenada al placer de ser amada menos, por el privilegio de que me de...