Hay tantas cosas....
De repente me ha dado ganas....de escribir, de leer, de perderme en mis propios recuerdos y de meterme en los ajenos.
De repente siento la necesidad de contar historias que de otra manera jamás serían contadas.
De repente siento que debo escribir, mezclar la realidad con la fantasía, y hacerlo de una manera que ni yo misma pueda identificar donde se dividen.
De repente tengo alguien a mi lado y me encantaría saber cuál es su historia de amor...tener en frente aquella carta que jamás entregó, o que jamás recibió.
De repente miro a mi lado y tengo un café medio desabrido y me encantaría saber si la persona que lo hizo tiene historias que contar, si en vez de hacerme éste café hubiese querido más sentarse conmigo a decirme todo lo que jamás le dijo a nadie, y confiar en que Yo, aunque no la pueda ayudar, la voy a escuchar.
De repente siento en mi la urgencia de enterarme de las historias que suceden a mi alrededor y a falta de palabras dichas por sus propios actores, inventarme la historia que mejor le quede. Pero sería esto correcto? Sería esto justo?
De repente todo parece normal, mucho más normal de lo que yo quisiera que sea. Pero qué pasó? si esta maniana me levante creyendo que mi vida era la más emocionante que nadie pudiera tener.
De repente me he dado cuenta que llevo dentro muchos años de luchar contra recuerdos...que si bien es verdad ya no me duelen y ya no me hacen temblar de amor, quisiera escribirlos porque me han hecho quien soy.
De repente siento que la vida me ha dado tanto y también me ha quitado mucho, pero entre las cosas que han llegado y que se han ido existe sólo algo que se ha quedado para siempre y siempre estará aquí para bien o para mal....
Hay tantas cosas.....
De repente siento la necesidad de contar historias que de otra manera jamás serían contadas.
De repente siento que debo escribir, mezclar la realidad con la fantasía, y hacerlo de una manera que ni yo misma pueda identificar donde se dividen.
De repente tengo alguien a mi lado y me encantaría saber cuál es su historia de amor...tener en frente aquella carta que jamás entregó, o que jamás recibió.
De repente miro a mi lado y tengo un café medio desabrido y me encantaría saber si la persona que lo hizo tiene historias que contar, si en vez de hacerme éste café hubiese querido más sentarse conmigo a decirme todo lo que jamás le dijo a nadie, y confiar en que Yo, aunque no la pueda ayudar, la voy a escuchar.
De repente siento en mi la urgencia de enterarme de las historias que suceden a mi alrededor y a falta de palabras dichas por sus propios actores, inventarme la historia que mejor le quede. Pero sería esto correcto? Sería esto justo?
De repente todo parece normal, mucho más normal de lo que yo quisiera que sea. Pero qué pasó? si esta maniana me levante creyendo que mi vida era la más emocionante que nadie pudiera tener.
De repente me he dado cuenta que llevo dentro muchos años de luchar contra recuerdos...que si bien es verdad ya no me duelen y ya no me hacen temblar de amor, quisiera escribirlos porque me han hecho quien soy.
De repente siento que la vida me ha dado tanto y también me ha quitado mucho, pero entre las cosas que han llegado y que se han ido existe sólo algo que se ha quedado para siempre y siempre estará aquí para bien o para mal....
Hay tantas cosas.....
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