En el mundo hay tanto ruido.
Nos hemos convertido en etiquetas y somos etiquetados.
Ponemos nombres a lo que desconocemos.
Nos olvidamos de ser justos y nos enfrascamos en juzgar.
Desapareció la sensibilidad porque nos hace ver débiles.
No respetamos las normas, no por ser rebeldes y querer seguir nuestros ideales,
sino por querer sacar provecho.
Siempre estamos en busca de ser mejores,
pero sacamos lo peor de nosotros para poder alcanzarlo.
Inventamos barreras y cuentos para alejar a los demas.
Pero lloramos cuando nos sentimos solos y olvidados.
Nos hemos convertido en etiquetas y somos etiquetados.
Ponemos nombres a lo que desconocemos.
Nos olvidamos de ser justos y nos enfrascamos en juzgar.
Desapareció la sensibilidad porque nos hace ver débiles.
No respetamos las normas, no por ser rebeldes y querer seguir nuestros ideales,
sino por querer sacar provecho.
Siempre estamos en busca de ser mejores,
pero sacamos lo peor de nosotros para poder alcanzarlo.
Inventamos barreras y cuentos para alejar a los demas.
Pero lloramos cuando nos sentimos solos y olvidados.
En el mundo hay tanto ruido.
Porque todos queremos tener una voz,
cuando lo mas importante es estar en silencio
y hacer con nuestras manos lo que el corazon nos dicta.
Queremos ser reconocidos,
pero no queremos trabajar para lograrlo.
Estamos cansados de los estereotipos,
pero es más fácil vivir con ellos que erradicarlos poco a poco.
Las mujeres son abusadas día a día
y los hombres explotados.
Hay niños con hambre,
hay niños que jamás podrán ir a la escuela.
Nos duele tanto el dolor ajeno
y nos damos golpes de pecho,
pero jamás tenemos tiempo para ayudar.
Creemos que nos falta mucho,
olvidándonos de dar gracias por lo que tenemos.
Envidiamos a los demás y nos creemos menos.
Nos creemos más y juzgamos sin medida.
Porque todos queremos tener una voz,
cuando lo mas importante es estar en silencio
y hacer con nuestras manos lo que el corazon nos dicta.
Queremos ser reconocidos,
pero no queremos trabajar para lograrlo.
Estamos cansados de los estereotipos,
pero es más fácil vivir con ellos que erradicarlos poco a poco.
Las mujeres son abusadas día a día
y los hombres explotados.
Hay niños con hambre,
hay niños que jamás podrán ir a la escuela.
Nos duele tanto el dolor ajeno
y nos damos golpes de pecho,
pero jamás tenemos tiempo para ayudar.
Creemos que nos falta mucho,
olvidándonos de dar gracias por lo que tenemos.
Envidiamos a los demás y nos creemos menos.
Nos creemos más y juzgamos sin medida.
En el mundo hay tanto ruido de balas y misiles.
Hacer la guerra es más fácil que hacer el amor.
Porque hacer guerras es la búsqueda del poder,
y hacer el amor es rendirnos y bajar las armas.
Hemos matado a billones en toda la historia
y jamás hemos aprendido nada.
Hacer la guerra es más fácil que hacer el amor.
Porque hacer guerras es la búsqueda del poder,
y hacer el amor es rendirnos y bajar las armas.
Hemos matado a billones en toda la historia
y jamás hemos aprendido nada.
En el mundo hay tanto ruido.
Nos limitamos a las normas creadas por los hombres
pero desobedecemos las de Dios,
porque no nos ve y no nos cobra nada si las desobedecemos.
Las señales de tránsito son tan numerosas que a veces no podemos ver el sol
porque hay tantos semáforos.
Nos limitamos a las normas creadas por los hombres
pero desobedecemos las de Dios,
porque no nos ve y no nos cobra nada si las desobedecemos.
Las señales de tránsito son tan numerosas que a veces no podemos ver el sol
porque hay tantos semáforos.
En el mundo hay tanto ruido
que nos olvidamos de parar y respirar,
estamos en constante moviento,
se nos olvidó que los días más felices fueron aquellos donde estabamos estáticos
disfrutando algo pequeño de la vida.
Todo nos aburre, todo nos pesa.
que nos olvidamos de parar y respirar,
estamos en constante moviento,
se nos olvidó que los días más felices fueron aquellos donde estabamos estáticos
disfrutando algo pequeño de la vida.
Todo nos aburre, todo nos pesa.
En el mundo hay tanto ruido.
Le hemos cerrados los poros a la tierra con tanto asfalto,
pero queremos un clima de primera,
cuando las tragedias naturales son un desahogo de la tierra pidiendo auxilio.
No respetamos otras clases de vida
y nos complace más matar un pajarito o encarcelarlo,
que escucharlo cantar todo el dīa.
Le hemos cerrados los poros a la tierra con tanto asfalto,
pero queremos un clima de primera,
cuando las tragedias naturales son un desahogo de la tierra pidiendo auxilio.
No respetamos otras clases de vida
y nos complace más matar un pajarito o encarcelarlo,
que escucharlo cantar todo el dīa.
Hay tanto ruido en el mundo.
Las feministas, los machistas, los comunistas, los de derecha, los guerrilleros, los del pueblo.
Nos hemos separado en tantos grupos y todos queremos halar a nuestro lado.
Nadie está conforme, somos tan injustos, y pedimos justicia.
Las feministas, los machistas, los comunistas, los de derecha, los guerrilleros, los del pueblo.
Nos hemos separado en tantos grupos y todos queremos halar a nuestro lado.
Nadie está conforme, somos tan injustos, y pedimos justicia.
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